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Dispensación, apostasía, y restauración

Dispensación

Una dispensación es un lapso de tiempo en el que el Señor revela Sus doctrinas, Sus ordenanzas y Su sacerdocio. Es un período en el que el Señor tiene por lo menos un siervo autorizado sobre la tierra que posee el santo sacerdocio y que tiene la comisión divina de declarar el Evangelio y administrar las ordenanzas. Hoy vivimos en la última dispensación, la Dispensación del Cumplimiento de los Tiempos, que comenzó cuando se reveló el Evangelio a José Smith.

Las dispensaciones anteriores son las de Adán, Enoc, Noé, Abraham, Moisés y Jesucristo. También ha habido otras dispensaciones, incluyendo las que hubo entre los nefitas y los jareditas. El Plan de Salvación y el evangelio de Jesucristo se han revelado y enseñado en todas las dispensaciones.

Apostasía

Cuando las personas se apartan de los principios del Evangelio y no cuentan con las llaves del sacerdocio, se encuentran en un estado de apostasía.

Los periodos de apostasía general de la Iglesia han ocurrido a lo largo de la historia del mundo. Un ejemplo es la Gran Apostasía que ocurrió después de que el Salvador estableció Su Iglesia (véase 2 Tesalonicenses 2:1–3). Tras la muerte de los Apóstoles del Salvador, los hombres corrompieron los principios del Evangelio e hicieron cambios no autorizados en la organización de la Iglesia y en las ordenanzas del sacerdocio. Debido a esta iniquidad generalizada, el Señor quitó de la tierra la autoridad y las llaves del sacerdocio.

Durante la Gran Apostasía, a las personas les faltaba la orientación divina de los profetas vivientes; se establecieron muchas iglesias, pero no tenían la autoridad para conferir el don del Espíritu Santo ni para llevar a cabo otras ordenanzas del sacerdocio. Se corrompieron o se perdieron algunas partes de las Santas Escrituras, y las personas no tenían un conocimiento cabal de Dios.

Esta apostasía se prolongó hasta que nuestro Padre Celestial y Su Hijo Amado se aparecieron a José Smith e iniciaron la restauración de la plenitud del Evangelio.

Restauración

La restauración es la restitución que Dios hace de las verdades y ordenanzas de Su evangelio entre Sus hijos en la tierra (véase Hechos 3:19–21).

Como preparación para la Restauración, el Señor escogió hombres nobles durante lo que se denomina la Reforma. Ellos intentaron restituir la doctrina, las prácticas y la organización religiosa a la forma en que el Señor las había establecido. Sin embargo, no tenían el sacerdocio ni la plenitud del Evangelio.

La Restauración se inició en 1820 cuando Dios el Padre y Su Hijo Jesucristo se aparecieron a José Smith en respuesta a su oración (véaseJosé Smith—Historia 1:15–20). Algunos de los acontecimientos clave de la Restauración fueron la traducción del Libro de Mormón, la restauración del Sacerdocio Aarónico y del Sacerdocio de Melquisedec, y la organización de la Iglesia el 6 de abril de 1830.

Juan el Bautista restauró el Sacerdocio Aarónico a José Smith y a Oliver Cowdery el 15 de mayo de 1829. El Sacerdocio de Melquisedec y las llaves del reino también se restauraron en 1829, cuando los Apóstoles Pedro, Santiago y Juan lo confirieron a José Smith y a Oliver Cowdery.

La plenitud del Evangelio se ha restaurado, y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es “la única iglesia verdadera y viviente sobre la faz de toda la tierra” (D. y C. 1:30). A su tiempo, la Iglesia llenará toda la tierra y permanecerá para siempre.

Referencias afines: Isaías 29:13–14Ezequiel 37:15–17Efesios 4:11–14;Santiago 1:5–6.